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Home Artí­culos de opinión

En América Latina el envejecimiento se hace presente en varios países y de estos algunas ciudades son más envejecidas que otras, generalmente las capitales son las que envejecen más rápido por la concentración de población. México no se escapa a este fenómeno y la Ciudad de México actualmente es una de las ciudades del país más envejecidas, se considera que para el año 2030, 78 de cada 100 habitantes será adulto mayor, lo cual suena preocupante porque el envejecimiento no solo será en esta ciudad, sino en todo el país, especialmente en la capital. La falta de Infraestructura para la atención a los ancianos es uno de los grandes temas a resolver en todo el territorio mexicano, son muchos los servicios que la población adulta mayor demanda a las instituciones, las cuales por falta de recursos económicos y de formación a su personal en el área gerontológica no pueden solucionar de manera inmediata y en ocasiones ni en mediano plazo.

Un tema de suma importancia y que se está dejando de lado es la formación tanto de profesionales sanitarios (médicos y enfermeras) como del área administrativa para la atención al adulto mayor. Para el caso de los médicos de atención directa se requiere formación de concientizacion para atender a esta población que requiere paciencia, tiempo para que la escuchen, tonos de voz suaves. Estos profesionales deben conocer los síndromes geriátricos, pero también la problemática social, familiar y económica que enfrentan los adulto mayores, así como también conocer las instituciones federales, estatales, municipales, fundaciones o asociaciones que presten algún servicio a los adultos mayores para remitirlos o darles la información que requieren de acuerdo a su situación patológica o social.

La población adulta mayor cada vez se incrementa y por lo tanto los médicos de atención primaria son los primeros en atender a los adultos mayores, de allí la importancia de saber tratarlos, conocer sus padecimientos más comunes y ampliar sus conocimientos al área social para que el adulto mayor reciba una atención integral y no solo parcial. La ciudad de México es la parte del país que más servicios ofrece a sus adultos mayores, actualmente está creando consejos de adulto mayores, atención médica a adomicilio, entre otros servicios, sin embargo, la formación a estos profesionales médicos es básica para una buena atención integral. Un ejemplo podrían ser las recetas médicas: Letra ilegible y pequeña, esto se puede interpretar como una falta de respeto y consideración del médico hacia el adulto mayor o desconocimiento o de las necesidades del adulto mayor.

Por otro lado está el personal de recepción que son los primeros que atienden al adulto mayor, al igual que a los médicos, la formación a estos profesionales es importante ya que de ellos dependen la rapidez del servicio o en un momento dado la solución a sus problemas.  Es fundamental que estos profesionales de ventanilla conozcan que es un adulto mayor y las perdidas de algunos sentidos como la vista, o el  auditivo, visual y la lentitud de los reflejos, una mala vocalización puede hacer que el adulto mayor no entienda lo que le dicen. Al  igual que el personal médico o de enfermería, los profesionales de ventanilla deben conocer las instituciones que trabajan en pro del adulto mayor  en la ciudad de México y si es posible tener un mapa de servicios dirigidos a los adultos mayores por colonia o delegación. Obviamente esta formación no es exclusiva para los profesionales de Ciudad de México sino de todo el país, para una mejor atención a nuestros mayores.

Los médicos que atiende en primera línea a los adultos mayores tienen que curar como menciona el Geriátra Carlos Gil Galvéz, con Imaginación, Talento y Conocimiento. Para el caso de las personas que atienden en ventanilla en hospitales, centros gerontológicos clínicas, centros de día entre otros centros, deben atender con comunicación verbal, visual, con respeto y conocimientos básicas de las necesidades del adulto mayor, así como también conocimientos de los servicios dirigidos al anciano que existen alrededor o lo más cercano al domicilio. El objetivo de esta formación es ofrecer un servicio integral y de calidad que repercutirá de forma positiva en el adulto mayor.

Maribel Hernández R

www.infoauxiliares.com

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Los factores psicosociales y de riesgo laboral en la actividad de una enfermera en un asilo o centro de geriátrico son muy importantes, dada la función que ejerce en el cuidado del adulto mayor. Hay que tener presente los riesgos físicos, psicológicos y otros relacionados con las condiciones de trabajo, como: descansos, organización con respecto a la jornada  laboral.

Los factores de riesgo de trabajo en las residencias geriátricas son diversas, en concreto se limitan en:

  • FISICAS: desgaste físico como profesional.
  • PSICOLOGICAS: el desgaste emocional. O síndrome del cuidador.

Existen centros en donde el número de enfermeras es insuficiente a la demanda, donde la enfermera ejerce otras funciones, diferentes al apoyo clínico del paciente por lo cual la atención es inadecuada.

Las funciones de la enfermera  entre otras es mejorar la calidad de vida del paciente por medio de prácticas específicas como:

  • ayuda en la higiene del residente,
  • en la alimentación,
  • asistir en el desplazamiento y deambulación,
  • la administración de medicamentos,
  • así como la rehabilitación de acuerdo con las indicaciones recibidas.

El cansancio emocional y el agotamiento producidos por las jornadas laborales en ocasiones excesivas, son reflejo de acciones insensibles y apáticas hacia los ancianos, el trato despectivo y en ocasiones inhumano en el trato cotidiano se convierte en algo común, por desgracia.

La falta de promoción laboral, el escaso salario no compensado con el esfuerzo y empeño del personal, con frecuencia  como ENFERMERAS generamos sentimientos de impotencia en el trabajo, y a valorarnos negativamente.

En los centros geriátricos es común ver, que las funciones propias de la enfermería las ejercen personal que no está capacitado, ¿por qué?

Los estudios realizados, la situación laboral y social del país, obligan a los centros geriátricos a contratar este tipo de personal por su bajo costo como mano de obra, lo que genera un estrés laboral por la jerarquía, como enfermera me cuesta trabajo tener que delegar funciones a personas que desconocen el manejo de un anciano,  dando por hecho que debe saber por  la razón de estar laborando en dicho centro.

Funciones  propias de enfermería que realizan personal no calificado tienen como consecuencia la mala fama de algunos centros geriátricos, en lo personal esto se debe a la poca importancia que se le brinda a una ENFERMERA certificada, por motivos sociales es despectivo el trato a una enfermera de un centro geriátrico a una enfermera que labora en el ámbito hospitalario,  ¿por qué?…

La enfermera que se desempeña en un  geriátrico  se tiene la idea de solo cambia pañales, cuando sus funciones reales son cuidados integrales del paciente geriátrico, porque no realiza funciones más clínicas  es decir;  aquellas destrezas clínicas adquiridas, por una sencilla razón la normativa de los centros geriátricos, no son hospitales y las personas tienen un vago concepto de lo que es y se espera de un centro geriátrico.

De los cuales  en su mayoría no cuentan con la certificación adecuada, lo que impide como ENFERMERAS ejercer nuestra labor de forma adecuada, que sería lo ideal para el adulto mayor.

No obstante la carga física y emocional  de la enfermera, pueden ocasionar factores de riesgo laboral que pocas veces, es valorado como importante, porque; no se tiene un número adecuado de trabajadores y no se clasifican de manera adecuada a los pacientes es decir dependientes físicos y psicológicos, esto genera estrés y presión laboral pues las necesidades y demandas de atención del paciente son demasiadas.

Los riesgos a consecuencia de manejo de sustancias biológicas, que resultan en nocivas para la salud, no se toman en cuenta el contacto con pacientes infectocontagiosos, es inadecuado porque en algunas residencias geriátricas no se tiene un control adecuado del paciente que ingresa.

El cansancio atreves de la jornada laboral es en ocasiones un factor de riesgo, debido al esfuerzo físico, de levantar y mover a los pacientes, cuando las condiciones son nulas es decir no se cuenta con lo necesario, (grúas, fajas de soporte lumbar) la seguridad y el riesgo se hace mayor si no se cuentan con las condiciones adecuadas, un piso resbaladizo, obstáculos que impiden el libre tránsito, la falta de un botiquín, para aplicar los primeros auxilios en caso de accidente,

La mayoría de las enfermeras que laboramos, en una casa de descanso estamos sometidas a un estrés emocional, porque, el convivir de forma diaria con personas en fase terminal, deprimidas y enfermas, el turno nocturno que alteran el ritmo biológico, la carga de trabajo, la alta responsabilidad que se requiere, la contratación temporal y la falta de prestaciones, son factores que influyen en una baja autoestima, y realización personal.

Es por esa razón que disminuye la calidad de atención del adulto mayor, esto no significa que ocurra de forma general en todas las personas que laboramos con adultos mayores, pero cabe señalar que si es frecuente.

De qué manera en lo personal veo el panorama laboral de la ENFERMERA  en los centros geriátricos, muy desalentador, si no se dignifica y valora la profesión, si los centros geriátricos no invierten en su buen funcionamiento y equipamiento, aunque su costo sea más elevado, dará como resultado lo que actualmente vemos centros no certificados, y personal no capacitado y quien  lleva por desgracia las consecuencias es el adulto mayor.

La formación de las enfermeras y cuidadoras es vital para mejorar el servicio y calidad de vida delas personas de la tercera edad, lo ideal sería una motivación por su desempeño laboral, sea económica o promoción del trabajador de esa forma se siente una persona útil, valorada.

El respaldo del centro geriátrico a sus enfermeras es vital, si no se cuenta con él es difícil mantener las funciones hasta el final.

Son en lo personal algunos puntos clave para el buen desempeño laboral de la enfermera en un centro geriátrico…

  • Mantener un ritmo de trabajo adecuado.
  • La formación de acuerdo al puesto laboral.
  • Contar con el material y equipo de trabajo adecuado.
  • Fomentar la comunicación y disciplina laboral adecuada, así como el compañerismo.

 

Martina Alejandra Vázquez

Enfermera y supervisora en Centro Geriátrico

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Estamos en la Semana del Adulto Mayor,  Personas de la Tercera edad,  Anciano, Anciana, Abuelo/abuela o Viejos, en fin, que en nuestro país existen muchas palabras para referirnos a nuestros adultos mayores de 65 años y más. Durante la semana se han llevado a cabo mucho eventos relacionados con los adultos mayores, desde actividades deportivas, manualidades, charlas informativas sobre el cuidado y protección hacia nuestros mayores, conferencias para los profesionales que nos dedicamos o consideramos especialistas en temas de adultos mayores desde el área sanitaria o social.

Las autoridades de las diferentes ciudades y pequeñas poblaciones o municipios se han dado a la tarea de realizar eventos para festejar a los adultos mayores. Hoy 28 de agosto en México también se celebra el día del abuelo gracias a la iniciativa de un locutor del Estado de Chihuahua Edgar Gaytán, por lo tanto los festiejos continua y nuestros políticos y autoridades encargadas de vigilar por el buen trato y bienestar de nuestros adultos mayores especialmente sobre los que están institucionalizados (adultos mayores que viven en centros geriátricos tanto públicos o privados) se suman a los fesejos y también a las promesas de las mejoras actuales y futuras.

Considero que es bueno dar a conocer los muchos servicios sociales, sanitarios, de ayudas económicas que existen en cada estado y en cada municipio del país hacia el adulto mayor, pero a los políticos yo les diría que en vez de prometer cosas nuevas  mejoren las que ya están.

Por ejemplo:

  • Es urgente una inspección a los centros geriátricos (asilos de ancianos, casas hogar) públicos o privados. No es necesario ser un experto en temas gerontológicos para darse cuenta de las muchas necesidades que existen o de los malos tratos que se dan a los adultos mayores.
  • Es urgente la formación a las personas que cuidan o atiende a los adultos mayores en los centros geriátricos, la formación debe ser constante, y debe ser tanto a cuidadores como al médico, trabajadora social, psicólogo, directora,  todo el personal.
  • Es urgente la formación en  la presentación de la alimetación, no es posible que algunos asilos de mayores (centros geriátricos) presenten en el mismo plato la comida y  postre y se utilice la misma cuchara para todo.
  • Es urgente incrementar la plantilla de cuidadoras – cuidadores, con ello se evita el desgaste de este personal y mejora la atención al adulto mayor.
  • Es urgente mejorar la condiciones físicas de los centros geriátricos, (eliminación de barreras arquitectónicas, limpieza, pintura, iluminación, acabados, red eléctrica).
  • Urgente Mejorar la limpieza, las condiciones higiénicas en las que viven algunos adultos mayores en estos centros son pésimas,  algunos centros  tienen más cara de basureros que de acogimiento a dultos mayores.
  • Urgente Mejorar toda la mantelería (platos cucharas, vasos, tazas) en algunos centros geriátricos privados y públicos  utilizan todo de plástico, pero en pésimas condiciones de limpieza.
  • Vigilar la limpieza en las cocinas y en la elaboración y preparación de los alimentos, seguramente  mas de uno (asilo de adultos mayores-centro geriátrico) está infestado de cucarachas.
  • Actualmente algunos centros privados y públicos tienen salas donde se encuentras 5 o 6 personas sin la más mínima privacidad, el cambio de pañal o de ropa se lleva a cabo sin la mínima privacidad o consideración hacia el adulto mayor.
  • Es urgente una verdadera inspección por parte de las autoridades, que realmente hagan su trabajo, de que nos sirven instituciones que no inspeccionan, no vigilan, personal que no tiene la más mínima capacitación, inspectores que nos saben lo que deben inspeccionad o supervisar, Políticos que hacen propuestas pero no exigen que lo que ya tenemos realmente se lleve a cabo, leyes y normativas que realmente no se aplican en la vida diría, todo se queda en papel periódico o en un boletín oficial que nadie lee.
  • En las instalaciones de las instituciones dedicadas a  los adultos mayores es urgente condiciones adecuadas, mínimo sillas, ya que muchos adultos mayores van a realizar algún trámite y ni siquiera existen lugares donde sentarse, donde protegerse del sol o de la  lluvia.
  • Formación a la recpecionista o secretaria para atender a los adultos mayores, ya que ella o él es la primera cara que ve el adulto mayor.

No nos acordemos de los adulos mayores solo en este mes o el día de hoy porque es día del abuelo, ellos y ellas están todo el año y han trabajado toda su vida, por lo tanto merecen que realmente se les atienda.

Maribel Hernández R

Socia Directora de GERIATRI-K

En México contamos con leyes federales, estatales y normativas para que los centros gerontológicos (asilos para mayores) presten el mejor servicio posible, sobre todo considerando que el servicio que se brinda es para una población vulnerable, necesitada de la mayor atención de cuidados en todos los aspectos.

También cada Estado de la república en principio debe tener un comité estatal de envejecimiento, el cual también tiene la obligación o deber de vigiliar la situación que viven los ancianos en los centros geriátricos y hacer las denuncias a las instituciones correspondientes.

El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM). “Es el órgano rector de la política pública nacional a favor de las personas adultas mayores, cuyo objetivo es fortalecer sus derechos y atención integral a través de los modelos, programas y acciones en coordinación con los tres órdenes de gobiernos, la sociedad y la academia”. (Tomado de la web del INAPAM).

Es decir, el INAPAM es la institución encargada de vigilar que los centros gerontológicos funcionen de forma adecuada, por ello cada estado de la república tiene un delegado del INAPAM, el cual debe vigilar, supervisar e inspeccionar que todos los centros gerontológicos tanto públicos como los privados cumplan con la normativa y de no hacerlo su obligación es sancionar.

Las siguientes normas son las que en principio se de aplican.

  • NORMA Oficial Mexicana NOM -031-SSA3-2012, Asistencia social. Prestación de servicios de asistencia social a adultas y adultos mayores en situación de riesgo y vulnerabilidad.
  • NORMA Oficial Mexicana -001-SSA2-1993, Que establece los Requisitos Arquitectónicos para Facilitar el Acceso a los centros geriátricos.
  • NORMA Oficial Mexicana -008-SSA2-1993, Para el Control de la Nutrición y alimentación de los adultos mayores en instituciones públicas y privadas.
  • NORMA Oficial Mexicana -168-SSA1-1998, Del expediente clínico. Lo mínimo que deberá llevar es Nombre completo y firma de quien lo elabora. Un encabezado con fecha y hora

La Ley de los derechos de las Personas Adultos Mayores,  es la Ley  que todos los estados deben aplicar en su territorio más su  Ley estatal de los adultos mayores propia, que la mayoría de los estados de la república tiene.

Sin embargo, a pesar de que existen leyes y normativas, en el día a día vemos que no se utilizan, las razones por las cuales es posible que no se apliquen son:

No existe profesionales formados para llevar a cabo está inspección, es decir no se puede hacer una inspección si se desconoce.

  • Como funciona un centro geriátrico.
  • Cuales deben ser las dimensiones de una puerta de un centro geriátrico.
  • Las dimenciones de una silla de ruedas.
  • El tamaño y amplitud de un ascensor-elevador.
  • Las condiciones higiénicas y conservación de los alimentos.
  • Las características de la alimentación del adulto mayor.
  • Las razones por las cuales se debe movilizar a los adultos mayores, o cada cuantas horas deben hacerse dichas movimientos.
  • Se desconoce la importancia del expediente clínico y los diferentes apartado que debe tener.

Por lo tanto, es posible que se hagan las inspecciones pero de forma incorrecta. No existen inspectores capacitados para vigilar el área sanitaria o el área de la alimentación entre otras.

También es posible que no se haga un seguimiento serio a las inspecciones, donde se pueda evaluar si realmente se sanciona al centro que no cumple con dichas normativas.

Es posible que No existe voluntad política real para que los centros gerontológicos funcionen adecuadamente.

Seguramente si se aplicarán dichas normativas y leyes, las condiciones de los adultos mayores institucionalizados tanto de centros públicos como privados mejoraría enormemente su atención directa, también mejorarían las condicionesde trabajo de los cuidadores y profesionales en general.

Se optimizarían los recursos y el funcionamiento del centro,  por lo tanto el rendimiento económico también se vería mejorado.

Sin embargo,  es una pena qué teniendo una Ley Federal de Adultos Mayores, normativas e instituciones públicas creadas exclusivamente para vigilar, supervisar e inspeccionar el buen funcionamiento de los centros geriátricos, todavía nos encontremos con centros gerontológicos que son la antitesis de la gerontología y la geriatría o de la calidad de vida que tanto se pregona para los adultos mayores.

Maribel Hernández

Socia-Directora de Geriatri-k

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Todo centro asistencial gerontológico tiene un modelo de gestión con un mayor o menor grado de formalización, y además no todos los modelos tienen los mismos objetivos y protocolos de actuación, y sobre todo la voluntad de trabajar de una manera determinada. Pero lo importante, es que para que un modelo de gestión sea considerado como tal, lo primero es que debe existir la conciencia de unos objetivos claros y procedimientos de trabajo y después un cierto grado de formalización y estandarización de los procedimientos.

Los modelos de gestión gerontológicos los podemos segmentar en tres tipos:

  1.  Hostelero.- cuando la prioridad en la gestión está en el orden, la limpieza y la comida del residente.
  2. Sanitario.- una vez tenemos la residencia según un estándar de limpieza y orden, la prioridad serían los cuidados médicos y sanitarios del adulto mayor.
  3. Social.- para poder llegar a éste modelo, previamente debemos de tener un centro gerontológico donde las prioridades hosteleras y sanitarias del adulto mayor queden cubiertas. El modelo social es aquel que se centra en la gestión e interrelación de las personas mayores en su entorno directo; familia y otras residentes.

La coherencia nos dice, que no podemos pretender aplicar un modelo de gestión social, si la temática hostelera y sanitaria no la tenemos correctamente propuesta, hay que tener en cuenta esta escala de prioridades en gestión asistencial.

Por ejemplo en estos momentos en España, el modelo que esta más aposentado es el de la atención centrada en la persona, significa que toda actividad a desarrollar en el centro se evalúa en función de cómo afecta al adulto mayor. Este modelo de gestión es social, y está suponiendo numerosos cambios en muchas dinámicas, donde es básico implicar a todo el equipo tanto el que está contacto directo con el adulto mayor como, auxiliares gerontológicas o de geriatría, enfermeras y profesionales sociales, como el personal indirecto; cocina y limpieza, ya que los cambios que se proponen en temáticas como las sujeciones implican la colaboración del todo el equipo o por ejemplo a la hora de comer.

Pero hay que tener presente que la evolución, la mejora continuada y sobre todo el desarrollo de éste modelo de atención social (al igual que cualquier otro modelo de atención asistencial), requiere ser evaluado constantemente para poder rectificar, corregir y mejorar las prácticas introducidas.

Debemos de introducir medidores del estado del adulto mayor antes y después de introducir las nuevas dinámicas, y analizar si con el nuevo sistema de gestión hemos sido capaces de mejorar la calidad de vida de nuestros adultos mayores. En asistencia gerontológica, todo aquello que no podemos cuantificar y/o medir con un número no lo gestionaremos correctamente, lo importante es poder demostrar que mejoramos la calidad asistencial y/o la vida cotidiana de los adultos mayores, para ello deben existir indicadores claros y fiables, que midan el estado de la persona antes y después de la persona mayor, esto nos ayudaría a ser rigurosos y a entrar en procesos de mejora.

Ingrid Creus (Psicóloga) y Jordi Vilajosana (Psicóloga y Profesor y emprendedor)

http://jordivilajosana.wordpress.com/2014/04/28/la-validacion-de-los-modelos-asistenciales-gerontologicos/

La logopedia, conocida en América latina como fonoaudiologí­a, es una disciplina sanitaria que estudia, previene y trata las patologías del lenguaje, como la alteración de la voz, el habla, la comunicación y las funciones orofaciales.

En el campo de las enfermedades neurológicas como el Parkinson (EP), la logopedia será la encargada de tratar los problemas de comunicación que se derivan de dicho trastorno: una disminución del volumen de la voz, una monotonía en el habla, una dificultad en la articulación de los sonidos, una inexpresividad facial, el ritmo del habla suele estar alterado, un enlentecimiento del pensamiento y trastornos de deglución, entre otros.

Los sí­ntomas de EP se manifiestan cuando el nivel de dopamina de las neuronas ya es reducido, además como es una enfermedad crónica y progresiva, la prevención es fundamental. No se saben las causas del deterioro neuronal, pero la ciencia ya recomienda que para paliar cualquier deterioro cognitivo, el cerebro debe ser ejercitado desde la edad adulta. Los ejercicios van desde crucigramas, sudokus, explicar historias en voz alta, a utilizar la mano no dominante para escribir o para coger cosas, etc.

Tras un estudio inicial, el logopeda valorará la estructura de las sesiones, el tipo de atención (la individual siempre es la más recomendable), el número de sesiones y el tipo de material a utilizar. Es muy importante la comunicación con la familia, ya que los factores emocionales influyen en los sí­ntomas fá­sicos de la enfermedad. La depresión y la ansiedad son típicas de esta enfermedad, porque los pacientes son conscientes de su deterioro. Los dolores articulares y musculares hacen que deban abandonar actividades tanto laborales como de ocio y eso afecta directamente a su autoestima y autoconcepto. En ocasiones, se ai­slan de la sociedad por vergüenza y miedo manifestando sí­ntomas característicos de la Fobia Social.

La familia, aconsejada por el logopeda, deberá seguir con los ejercicios en casa para potenciar la comunicación y evitar el aislamiento. Asimismo, debería aprender técnicas para mejorar el habla y retrasar y/o recuperar, en el mayor grado posible, los sí­ntomas de deterioro que hayan aparecido.

Ingrid Creus
Logopeda y psicóloga
Núm. 18135

En el momento en que nacemos, empieza a funcionar nuestro reloj biológico que está programado genéticamente para vivir un tiempo determinado. El ser humano cuando se va haciendo mayor, va perdiendo capacidades fí­sicas y psí­quicas, es la ley del envejecimiento. Según los científicos, esto empieza a producirse al cumplirse los 30 años de edad, aunque no hay consenso. Según el Festival de Ciencias de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, la vejez no empieza hasta los 80, aunque otros la cifran en los 70.

Nuestros adultos mayores no solo van perdiendo facultades (visión, oído, tacto, olfato, etc), sino además, en nuestra sociedad occidental, parece que los hemos arrinconado, perdido el respeto y silenciado. Debemos tener en cuenta que la vejez es un estado evolutivo, al que la mayorí­a de personas vamos a llegar. La edad proporciona sabiduría y como tal, los adultos mayores son parte esencial de nuestra historia. En cambio en nuestro mundo, en muchas ocasiones ellos se sienten desprotegidos, solos y marginados.

El adulto mayor debe tener una atención sanitaria especializada y diferenciada, no solo por una cuestión de patologí­as que le son muy propias (geriátrica), sino también el tiempo de consulta debe ser mayor. Necesitan revisiones constantes y exhaustivas para prevenir posibles complicaciones. Debemos hacer valer sus derechos, no solo jurídicos sino también sociales y culturales. Debemos cambiar el concepto ocio = juventud y aplicarlo también a la tercera edad. Debemos permitir que nuestros adultos mayores disfruten de su vida, rehagan sus vidas personales, disfruten de la vida que les sigue perteneciendo, solo a ellos. Una persona mayor tiene todo el derecho a vivir, a ir a la moda, a formarse intelectualmente, a ir al cine, al teatro, a divertirse.

Muchas veces somos los hijos quienes no dejamos que nuestros padres sean felices. No somos conscientes de que siguen sintiendo y que desean y tienen todo el derecho a disfrutar de la vida que les queda y les pertenece. Ellos cuidan de sus nietos, cocinan para toda la familia, están dispuestos siempre a todo por nosotros se adaptan a nuestra situación pero  nosotros no nos adaptamos a su nueva situación.

Debemos promover la creación de una línea de ropa destinada a adultos mayores, o un smarphone más manejable, o una aplicación informática amigable Pensemos en productos y servicios para que la gente mayor los pueda consumir, nos solo desde una perspectiva asistencial sino también de ocio.

Ingrid Creus e Jordi Vilajosana
Emprendedores y profesores

http://jordivilajosana.wordpress.com/2014/03/12/cuando-empezamos-a-envejecer-que-derechos-tienen-nuestros-adultos-mayores/

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¿Qué es la epigenética? Es la ciencia que estudia las posibles relaciones entre los genes y la influencia del ambiente. Hasta el momento se desconoce el porqué ciertas personas la desarrollan y otras no. Por ello, el estudio de casos entre hermanos gemelos monocigótos y mellizos  permite buscar una diferencia que nos ayude en un futuro a diseñar estrategias para su prevención.

El bienestar de las personas con demencia es resultado directo de la calidad de las relaciones que mantienen con quienes les rodean (Kitwood, 1997)

Alois Alzheimer describe unas placas seniles que eran el resultado de la acumulación del péptido beta amiloide  fuera de la célula que provoca una deficiencia comunicación entre las neuronas. Los péptidos son un tipo de moléculas con un conjunto de al menos dos átomos- formados por la unión de varios aminoácidos. La “hipótesis del amiloidea expone que las placas son las responsables de causar la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo esta teoría no está demostrada al cien por cien.

Las células que habitan en nuestro cerebro se llaman neuronas. Estas se comunican por dos vías: las dendritas y el axón.

En la enfermedad de Alzheimer se observan al microscopio unas placas y ovillos neurofibrilares en los axones, que están formados por péptidos beta amiloides y proteínas TAU. Investigadores del Institut de Recerca Biomédica de Bellvitge (Barcelona) han descrito una lesión, un mal desarrollo en las células cerebrales en los sujetos enfermos[2]. Existe un gen, llamado Dusp22 que se apaga o inactiva a medida que avanza la enfermedad. Este gen provoca, al estar apagado, una acumulación de una proteí­na en el cerebro llamada TAU, y que afectará a las funciones cognitivas del paciente. En ratones se ha conseguido reducir los niveles de esta proteína y así­ mejorar la memoria y otras alteraciones del comportamiento, pero todavía no se sabe si los seres humanos podrán tolerar una reducción fuerte de los niveles de la proteí­na TAU en las neuronas.

La Alzheimers Disease International publica su Reporte Mundial 2010 una estimación de 35.6 millones de personas son víctimas de la enfermedad y preveen que habrá 6537 millones en 2030 y 115,4 millones en 2050.

La genética del Alzheimer

Ingrid Creus Jorquera

Psicóloga y logopeda. Col. Núm. 18.135

– Mamá, mamá¡. Cuando pasen muchos muchos años y la tierra se destruya y todo. ¿Volverá Dios a poner orden?

Así­ amanecía hoy mi hija de 5 años que no ve la televisión. Y es que debe respirarse en el ambiente, ese desequilibrio que reina hoy en nuestra sociedad. Entonces recuerda esa noticia sobre el Alzheimer: en el 2001 se gastó más dinero en implantes de senos y en viagra que en investigación para curar el Mal de Alzheimer. Por ello, en 10 años tendremos personas con grandes tetas y erecciones, pero que no recordaron para qué sirven. ¿Podría volver la sana coherencia a esta sociedad narcisista? O ¿tendrá que bajar Dios y poner orden?

Y es que el tema de las enfermedades psi­quicas crónicas es más serio de lo que pensamos. Estas no suelen estar incluidas en ningún seguro médico, aunque existen algunos paí­ses (como Japón y Alemania), donde la sanidad pública cubre un  seguro gerontológico que proporciona el pago de los gastos de la tercera edad, en residencias especializadas en ciertos trastornos y los de una enfermera en el domicilio del enfermo. Y qué ocurre en España, ¿tendrá que bajar Dios y poner orden?.

El Alzheimer se diagnostica como una demencia senil, haciendo que la familia, cuando la enfermedad se radicaliza se deja al adulto mayor en una residencia geriátrica o con un cuidador. Si antes se diagnosticaba en personas de edades muy avanzadas, ahora ya hay casos de pacientes que lo sufren desde los 40 o 50 años. Y eso no es todo, el experto en gerontologí­a, Pavel Vorobiov, explica que el diagnóstico hace referencia a un término genérico para una serie de trastornos que provocan consecuencias parecidas. ¿Qué hacer ante este panorama?

Una de las herramientas más eficaces que disponemos para paliar el deterioro cognitivo es ejercitar nuestro cerebro y cuidar nuestra dieta. Los crucigramas, la lectura, el razonamiento, pequeñas operaciones matemáticas, etc. Todo ello envuelto en un ambiente que potencie las emociones positivas, entre el paciente y el cuidador, puesto que a medida que las capacidades cognitivas decrecen, aumenta su sensibilidad emocional. Debemos concienciar a toda la sociedad de esta realidad, empezando por los niños. Podemos luchar contra la enfermedad:

Aprendamos a vivir con ella!

Ingrid Creus

Psicóloga y logopeda

Col: 18135

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El envejecimiento de la población no solo trae consecuencias en la estructura de la familia, si no también del mismo medio. No solo envejece la persona, si no también su casa, departamento, los muebles y el entorno. La vejez trae consigo algunas discapacidades que hace que la persona dependa de otros para algunas actividades de vida diaria o para todas. En ocasiones con ayudas técnicas puede resolver su vida diaria.

Se considera que los movimientos en las personas mayores pueden disminuir de un 30 a un 90 por ciento. Los muchos factores que influyen para que se vean afectados los movimientos son la la poca o a veces nula movilidad de la persona, la poca atención que le damos a algunas partes del cuerpo, la disminución de la fuerza y resistencia de las extremidades superiores o inferiores.

Es aquí donde hace su aparición la ergonomía la cual integra conocimientos y técnicas derivadas de diferentes disciplinas para adaptar el trabajo, los sistemas, productos y ambiente a las capacidades fí­sicas y mentales de las personas, así­ como también las limitaciones de la persona. Aquí­ confluyen ciencias como la arquitectura, la ingenierí­a, biomecánica, fisiología, psicología, diseño. Las cuales se ocupan de la persona centrada en la actividad que realiza y a partir de allá­ generar productos que eviten someter a la persona a esfuerzos excesivos o innecesarios.

El objetivo final es diseñar los mejores aparatos o sistemas para mejorar las condiciones de la persona y que desarrollen sus actividades y optimicen recursos, estos efectos positivos se vean reflejados en su salud, su seguridad, rendimiento y satisfacción.

Actualmente los muebles o cualquier ayuda ergonómica no solo tiene una función de ayuda o de auxiliar, si no también tiene un diseño de forma, color, material, sonido, olor, que lo hacen agradable a la persona y al entorno, de allá­ que estos diseños se pueden adaptar con relativa facilidad en los domicilios de los adultos mayores.

En la vida diaria de las personas mayores podemos encontrar una casa que requiere adaptarse a la nueva situación de la persona. Menos escalones dentro de casa, armarios a una distancia donde no sea necesario subirse a un taburete, pero tampoco inclinarse demasiado (agarcharse), baños-lavabos adaptados a las nuevas necesidades, desde agarraderas hasta suelos antiderrapantes, etc. Desafortunadamente en estos cambios se olvidan de hacer cambios en los sofás o sillas en los domicilios, son olvidados estos muebles y a la vez muy solicitados por todos los miembros de la familia. Así­ encontramos sofás poco prácticos para una persona mayor, donde sentarse es relativamente fácil, pero levantarse requiere de la ayuda de otra persona, y es que ese sofá no tiene ni la altura adecuada ni los reposabrazos que permiten a la persona impulsarse para poder levantarse por si sola. La misma situación se repite con las sillas del comedor, bonitas pero poco prácticas para un anciano-anciana.

La ergonomí­a ha pasado tan desapercibida para las personas mayores que los necesitan, como para los profesionales que nos dedicamos a la gerontología, al parecer no nos es repelente encontrarnos en los asilos/residencias geriátricas, centro de dí­a, ya sean estos públicos o privados, sillas del comedor sin reposabrazos, sillas del comedor de plástico, sillones donde el anciano que se sienta no podrá levantarse a menos que alguien vaya en su ayuda, regaderas de baño estáticas, zonas con uno o dos escalones, rampas con un escalón al final o con suelos completamente lisos, sin barandales, suelos lisos, timbres con sonidos altos, poca iluminación, paredes sin un reloj que midan el tiempo, accesos con obstáculos y un sinfín de obstáculos.
En las ciudades de cualquier parte de México, encontramos todo una gama de obstáculos para las personas mayores. Rampas mal diseñadas llegando al extremo de que estas mismas rampas tienen un árbol o una señal en medio. Señalizaciones que nadie respeta por la poca conciencia que existe en la ciudadaní­a hacia este sector de la población. Esto es por mencionar algunos obstáculos.

Los edificios públicos desde la entrada hasta los asientos en el interior, no son pensados para los adultos mayores. Así­ encontramos:

  • Edificios públicos incluyendo algunos hospitales, con entradas con escalones, en su interior bancos-taburetes en vez de sillas.
  • Baños-wc con entradas reducidas, teléfonos públicos a una altura que en ocasiones ni la población joven y sin ningún tipo de dificultad puede hacer uso de ellos.
  • Transporte público con dos o tres escalones para entrar, obviamente una persona en silla de ruedas no puede tener acceso a este medio de trasporte.

Utilizar la ergonomía en el medio ambiente permite que las personas adultas mayores participen más de su entorno (domicilio, asilo/residencia geriátrica), sea más autónomas y además la carga de trabajo para el cuidador disminuye y su salud se ve fortalecida.

Maribel Hernandez R

Socia Directora Geriatri-k

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