Home Artí­culos de opinión Protocolo de acompañamiento a la muerte

0 1553

El concepto de muerte sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad, tratándola de negar u ocultar, viviendo de espaldas a ella. Es un acontecimiento inevitable que no podemos obviar, y como dijo el diplomático y escritor francés René de Chateaubriand, la muerte es más dura asumirla que padecerla.
En los centros de atención a personas mayores, hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo a realizar protocolos de acogida y adaptación de los usuarios, pero, ¿Cómo trabajamos el proceso de final de vida? Realmente ¿Estamos preparados para que los usuarios puedan vivir dignamente la etapa de final de vida?
Cuidar a una persona en situación de dependencia no es una tarea fácil, exige disponer de unas características personales que faciliten de entrada, una buena realización de las funciones y tareas asignadas. Requiere, no solo una buena capacitación técnica, sino poseer una actitud basada en el respeto de los derechos de la persona atendida realizando la labor asignada de la manera más humanizada posible, lo que se conoce como la ética del cuidar.
Basándonos en los Principios de la ética aplicados a las intervenciones gerontológicas, el principio de autonomía dicta a los profesionales de los centros de atención social a promover y respetar las decisiones de las personas usuarias. Implica reconocer el derecho de las personas mayores a tener y expresar sus propias opiniones, así como identificar y llevar a cabo intervenciones basadas en sus valores, creencias y proyectos de vida (Martínez, 2011).
Todo ello exige que nos replanteemos la forma de cuidar, teniendo en cuenta los proyectos de vida de los usuarios. Aun así, a día de hoy, seguimos hablando de la conspiración del silencio, definida como el acuerdo implícito o explícito, por parte de familiares, amigos y/o profesionales, de alterar la información que se le da al paciente con el fin de ocultarle el diagnóstico y/o pronóstico y/o gravedad de la situación. (Arranz P, Barbero J, Barreto P, Bayés R, 2003). La justificación que suelen dar los familiares para llevar a cabo la conspiración del silencio es la de no hacer sufrir al enfermo, protegerlo de información que creen que no va asimilar, sin darse cuenta que el paciente puede sentirse engañado y no comprendido aumentando su nivel de ansiedad ante los síntomas que se le presentan. Y los profesionales, suelen ejercer la conspiración del silencio debido a la dificultad de dar malas noticias, sin tener en cuenta que deben tener una actitud basada en el respeto a los derechos de la persona atendida, facilitando información veraz y acompañar al paciente en la toma de decisiones.
Una residencia es un espacio que sustituye el hogar, y los profesionales que trabajamos en ellas debemos crear espacios para permitir, facilitar y animar a las personas a que expresen que es para ellas “morir dignamente”. Una herramienta que podemos utilizar es el Plan Anticipado de Cuidados (PAC), definido como un modelo de atención enmarcado en el paradigma de la relación clínica deliberativa que incluye a la persona enferma y a su entorno a la toma de decisiones sobre los aspectos del proceso de enfermedad, que está avalado por la legislación con el reconocimiento del derecho de autonomía del paciente y contempla la esencia de los cuidados paliativos de atención integral al paciente. (Locan et al, 2010).
Debemos permitir a los usuarios morir en la residencia, en su hogar, dotándole de los medios necesarios para garantizar medidas de confort y el control de síntomas, así como permitir a los familiares que así lo deseen acompañarle en el proceso de final de vida. Ello exige la revisión de los protocolos de acompañamiento a la muerte, no sólo dando respuesta en casos de urgencia sin tener en cuenta los deseos del usuario y/o de sus familiares. Debemos facilitar la elaboración del plan anticipado de curas que nos permita dar respuesta a las necesidades emergentes, ofreciendo una atención de calidad. En resumen, curar a veces, aliviar con frecuencia, consolar siempre (S.XVIII).

Nuri Oliver Janó

Directora y Trabajadora Social Residència Vibentia Mullerat (Barcelona)

Contacto

Nombre

E-mail

Asunto

captcha
Escribe el texto que aparece en la imagen

Mensaje