Tweeter buttonFacebook button
Home Tags Posts tagged with "gente mayor"

0 1232

En medio del descanso veraniego, hemos tomado conocimiento por la prensa de una misma noticia, aunque expresada en dos países. En Turquía y en Suecia se han anunciado sendos programas que ofrecen un pago a las abuelas por cuidar de sus nietos.  Se trata de 100 euros (68.100 pesos chilenos, aproximadamente), lo que supondría una ayuda supletoria para sus pensiones y, de paso, fomentaría el empleo femenino. Como requisito, las abuelas no pueden tener más de 65 años y los nietos deben tener entre 6 y 12 meses.

A simple vista, parece una buena iniciativa. Se trataría de enfrentar los desafíos del cuidado, mejorando de alguna forma la disponibilidad de recursos financieros en el caso de las mujeres mayores y fomentando su empleabilidad en un sector que, como el de los cuidados, se hará más importante en el futuro. Pensemos que la humanidad se encamina hacia la llamada «cuarta edad», integrada por personas mayores pero cada vez más autónomos e independientes.

Pero la medida en cuestión, implementada en dos países además muy distintos desde el punto de vista de las brechas de género (Suecia en cuarto lugar y Turquía en el ciento treinta del índice global que elabora anualmente el Foro Económico Mundial), deja en evidencia que el maltrato estructural hacia las personas mayores puede expresarse, incluso bajo modalidades aparentemente inofensivas. En nuestro país, el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) denomina como tal a «aquel que ocurre desde y en las estructuras de la sociedad mediante normas legales, sociales, culturales y económicas que actúan como trasfondo de todas las otras formas de maltrato existente». En este caso, se detectan-al menos-dos tipos de desigualdades: el primero, porque se asocian las tareas del cuidado a las mujeres pero, además, con una remuneración muy baja.

Dejemos de estigmatizar a los adultos mayores como personas vulnerables y generemos las condiciones necesarias para que no lo sean. Chile se vuelve añoso, por ello, necesitamos una mirada amplia e multidisciplinaria a un tema que nos afecta a todos. Trabajemos ahora para que los adultos mayores no deban marchar a exigir que el sistema y la sociedad no los maltrate.

Debemos observar con detenimiento este tipo de políticas para los adultos mayores en un país que, como Chile, carece de una agenda adecuada para este segmento de  la población. Envejecemos a pasos agigantados. En el 2050 se proyecta que en tendremos 6,3 millones de personas con más de 60 años. Ello corresponderá al 29,5% de la población según los datos de la comisión de expertos convocada para mejorar el sistema de pensiones, también conocida como Comisión Bravo. Por ahora, nuestro sistema jurídico y económico no está preparado para dar respuestas para un grupo que irá en ascenso. Con la campaña presidencial encima, cabe esperar que los candidatos de los distintos sectores enfrenten los silencios que, por ahora, han recibido quienes integran este sector de la población.

En marzo se anuncia el proyecto de reforma de pensiones por parte del gobierno.

Las normas relativas a la capacidad legal no se han adaptado a la realidad de los adultos mayores, puesto que –según la legislación actual contenida en el Código Civil- en Chile las personas son capaces o son incapaces. No existiendo una normativa más “amigable” que permita acompañar el tránsito de las personas desde la plena capacidad hasta la disminución de ella. Hoy por hoy, en otros ordenamientos jurídicos este asunto está ampliamente regulado y se entiende que a la luz de la dignidad de las personas adultas mayores es menester fijar distintos estadios de competencia y capacidad según la salud física y mental de las personas.

En materia de trabajo tampoco se está aprovechando toda la experiencia que poseen adultos mayores y además las disposiciones laborales y de seguridad social dan cuenta de discriminación en muchos sentidos.
Ya existe una Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, lo cual nos llevará necesariamente a ajustar los estándares nacionales en el tratamiento de los adultos mayores. Estamos a la espera de su ratificación por Chile.

Dejemos de estigmatizar a los adultos mayores como personas vulnerables y generemos las condiciones necesarias para que no lo sean. Chile se vuelve añoso, por ello, necesitamos una mirada amplia e multidisciplinaria a un tema que nos afecta a todos. Trabajemos ahora para que los adultos mayores no deban marchar a exigir que el sistema y la sociedad no los maltrate.

Carolina Riveros

http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2017/02/14/nuevas-formas-de-maltrato-estructural-hacia-las-personas-mayores/

0 769

El seguro médico de Muface que mi madre, de ochenta y seis años, lleva pagando toda la vida con su sueldo de maestra, no tiene la obligación de ofrecer servicios de geriatría, y, por supuesto, no lo hace. Para qué, si es un gasto claramente innecesario. Los funcionarios, ya se sabe, dejan esta vida muy pronto, sin tener que recurrir a los servicios de un geriatra, o llegan a la vejez tan sanos que lo más que se les ofrece es algún dietista o un preparador físico, si me apuras. O mueren al pie del cañón, apagando fuegos, deteniendo ladrones, regulando el tráfico, o entre cartas, pupitres, operaciones a corazón abierto, extracción de muelas… cosas así, sin importancia. Luego me entero de que el seguro tampoco cubre el servicio de geriatría aunque lo hayas contratado de forma privada, y ya me pierdo.

Que solo la Seguridad Social disponga de atención especializada para las personas mayores dice mucho de nuestro sistema sanitario. Mucho y bien de la sanidad pública, y poco y mal de la privada. Pueden ofrecerte otros especialistas, sí, porque están obligados, pero justo el que necesita una persona que lleva cotizando más de sesenta años no está disponible. Y yo me pregunto si las mentes retorcidas no han caído en que todos envejecemos, tarde o temprano. Y también me pregunto a qué esperamos los demás para quejarnos, como si no fuera con nosotros, como si dejar sin atención especializada a las personas mayores fuera cosa normal. Total, ya han vivido de más, y ahora solo son una carga para el sistema sanitario que llevan sosteniendo toda su vida.

Así es, te dicen con amabilidad los mismos que dentro de nada llegarán a viejos. Y te vas a casa, hundida en la miseria de pensar qué clase de seres humanos somos, que olvidamos lo esencial mientras nos perdemos en lo prescindible.

Pilar galán Rodriguez

Profesora y escritora.

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/no-es-pais-viejos_999030.html

0 1914

Tanto el “entrenamiento mental” como la práctica física contribuyen a prevenir enfermedades mentales y la pérdida de la memoria en personas mayores de 60 años.

 El cerebro realiza varias funciones como la de procesar información, de las cuales, muchas quedan grabadas en la memoria. Sin embargo, esta capacidad de recordar puede verse afectada durante la etapa del envejecimiento o por alguna enfermedad como el Alzheimer.

Aunque hay personas que no les gusta ir a consulta deben de saber que el cerebro se puede estimular a cualquier edad para desarrollar el pensamiento cognitivo, la memoria y la creatividad.

Para la psicóloga Aby Morel la estimulación cognitiva permite incrementar las capacidades mentales de una persona mayor de 60 años. Además, mejora sus niveles de plasticidad neuronal, incrementa sus funciones cerebrales, su potencial cognitivo, incluso, previene enfermedades mentales.

Así como el ejercicio físico tiene su función, la estimulación cognitiva puede prevenir la pérdida de la memoria que ocurre, mayormente en la edad avanzada, comenta Morel.

Actualmente, hay datos que sugieren que las personas mayores pueden preservar su agudeza mental ejercitando el cerebro.

Hoy en día, la etapa del envejecimiento y su relación con la pérdida de memoria, han sido casos ampliamente estudiados a través de los años, lo que ha permitido buscar estrategias y métodos para mejorar la calidad de vida de los adultos, por lo que especialistas en Psicología y Psiquiatría coinciden en que la memoria es “entrenable”, al igual que cualquier otro órgano.

“Es necesario destacar que a través de la estimulación se logra entrenar distintas funciones del cerebro como: atención, memoria, percepción, retención de información, así como codificación y almacenamiento de la misma”, explica Morel.

Además, señala que algunos de las prácticas que se pueden realizar en la tercera edad para impulsar las habilidades cognitivas son: leer, tratar de memorizar refranes o décimas, hacer ejercicios de cálculo mental, ordenar frases, identificar palabras en sopa de letras, jugar ajedrez o dominó, clasificar objetos según su función, identificar mapas geográficos, dibujar, compartir con la familia, completar rompecabezas, así como realizar aeróbicos, saltar, caminar en grupo, entre otros. En sentido general, estas actividades ayudan a mejorar la calidad de vida en personas más adultas, puntualiza la psicóloga.

Ejercicios físicos
El médico geriatra, Dagoberto Güílamo, explica que los adultos mayores es el grupo de la población de más rápido crecimiento a nivel mundial. Esto impacta seriamente el gasto en salud de las nacionesdesarrolladas o en vías de desarrollo.

La esperanza de vida en el país es de 72 años para la mujer y 68 años para el hombre. La edad adulta representa el 6.9 por ciento de la población total, es decir, 690,000 personas mayores de 65 años. Para el año 2020 se incrementará a un millón de personas.

“Las causas de muerte más frecuentes en este grupo poblacional, son los surgidos por enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer y neumonía, seguidas de cerca por las caídas”, indica Güílamo.

Asimismo, expresa que sin importar los años, siempre se debe realizar actividades físicas. “El objetivo es reducir la pérdida de masa ósea (hueso) y músculo que se produce a partir de los 25 a 30 años de edad. Esto conlleva a debilidad muscular y la consecuente inestabilidad para caminar y mayor propensión a caídas y fracturas de cadera”.

A partir de los 60 años es recomendable hacer ejercicios aeróbicos, que van a mejorar la funcionalidad del aparato cardiovascular (corazón y circulación, también el cerebro), resalta el especialista.

Güílamo recomienda que todos los mayores de 50 años deben incluir ejercicios de resistencia en su vida cotidiana. Una buena forma de comenzar con una rutina de resistencia, es usar la propia masa corporal como peso para los ejercicios; por ejemplo ponerse en cuclillas, levantamiento de caderas, ‘tai-chi’, yoga o pilates. l

Ejercitación
Los especialistas recomiendan que para que el adulto mayor pueda preservar su agudeza mental debe ejercitar su cerebro ya sea leyendo y/o participando en juegos de mesa como ajedrez y dominó.

Pasos que debe tomar en cuenta cuando se ejercite

El geriatra Dagoberto Güílamo aconseja que antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios es importante que el paciente se comunique con su médico de cabecera, quien luego de una valoración exhaustiva le recomendará el tipo de deporte y la magnitud de los mismos, acorde con su estado de salud.

Entre los beneficios físicos que aporta la destreza física, Güílamo menciona: mejoría en el equilibrio y la marcha, mejor salud para el corazón y el cerebro. Los que se ejercitan duran cuatro años más que aquellos que no lo hacen, y mentalmente les brinda seguridad, libertad para desplazarse, sentido de autonomía e independencia, mejora su integración social y familiar.

Además, señala que la nutrición es vital, sobre todo, el aporte de proteínas para ayudar a aumentar la masa muscular (lo cual solo se logra si al mismo tiempo de tomar proteínas se realizan ejercicios de resistencia).

“No tomar rutinariamente medicamentos innecesarios: multivitaminas, proteínas, hierro, calcio. Estos aportan beneficios solo cuando su médico detecta una deficiencia en el sistema inmunológico”, dice Güílamo.

– See more at: http://www.elcaribe.com.do/2017/02/20/importancia-estimulacion-cognitiva-adulto-mayor#sthash.lBhT87ZY.dpuf

0 888

Los expertos llevan años alertando de las consecuencias de los cambios demográficos españoles, unos cambios que comenzaron allá por los setenta y que se afianzaron claramente en los noventa con la caída brusca de la natalidad, mientras se ganaban años de vida en la vejez. Pero la llegada masiva de inmigrantes en el año 2000, más jóvenes y con hijos, tranquilizó el espíritu de los gobernantes, que siguieron tomando decisiones al margen de los vaticinios de los demógrafos. ¿Para qué?

Pero la realidad es tozuda y, por mucho que se quiera enmascarar o eludir, siempre termina imponiéndose. Ahora, con casi 20 años de retraso, y cuando se ve en serio peligro el sistema de pensiones, por un lado, y por otro, se suceden las evaluaciones sobre las cantidades millonarias de las que será preciso disponer en materia sanitaria y social, es cuando los responsables políticos (de todos los signos y colores) se ponen en marcha para evitar el colapso del sistema en las décadas venideras. ¿Tarde? El tiempo lo dirá.

 “Los políticos debaten sobre cuestiones de actualidad, y a veces del pasado más inmediato, con el fin de tener argumentos para continuar el debate. Pero suelen olvidarse del futuro. Las cuestiones demográficas son de tal trascendencia que deberían ocupar un espacio en el habitual debate sobre el estado de la nación. Ya otros profesionales alejados de la demografía lo han solicitado”, señalan los investigadores Antonio Abellán, Rogelio Pujol y Diego Ramiro, del departamento de Población del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el artículo Será un país para viejos. Resultados de las nuevas proyecciones de población del INE.

La pasada semana, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba lo que poco antes había anunciado el Gobierno, la creación de un comisionado para hacer frente al reto del aumento de la población y decidir cuáles son las medidas que adoptar a medio y largo plazo en materia demográfica. En la Conferencia de Presidentes Autonómicos, celebrada en enero, se acordó elaborar una estrategia nacional sobre esta materia. “Afortunadamente vivimos cada vez más, pero estamos obligados a adaptar nuestra economía a esa feliz circunstancia”, señaló hace unos días Mariano Rajoy al respecto.

Este será uno de los puntos claves de esta legislatura, inaplazable ante la crudeza de los datos. En España, en este momento, diez comunidades cuentan con un saldo vegetativo negativo. En el conjunto del Estado, las proyecciones demográficas plantean un descenso ininterrumpido de la población, habiéndose pronosticado una pérdida de más de medio millón de habitantes en el 2031 y de más de cinco millones en el 2066. La causa hay que buscarla en la baja natalidad.

A esta situación hay que sumar la prolongación de la esperanza de vida: las mujeres españolas tienen una esperanza de vida al nacer de 85,6 años, y los hombres, de 80,1. Según los datos del Padrón Continuo (INE), en este momento hay casi 9 millones de personas mayores de 64 años, que representan un 18,5% de la población total. Además, sigue creciendo la proporción de octogenarios, que ahora representan el 5,8% de toda la población (padrón 2015).

Según la proyección del INE, en el año 2050, a mitad de siglo, las personas mayores de 65 años estarán por encima del 30% de la población (con casi 13 millones), y los octogenarios llegarán a ser más de cuatro millones, lo que supondría en conjunto más del 30% del total de la población mayor.
Es decir, la estructura de la población cambiará. Hacia el 2050 (quedan poco más de tres décadas) las personas mayores habrán duplicado sus efectivos actuales, mientras que la población en edad laboral (16-64) y los niños (0-15) habrán reducido su peso. “Los mayores triplicarán la cifra de niños”, indican el informe Un perfil de las personas mayores en España, 2016 , que elabora el CSIC. Por otra parte, la generación del baby boom iniciará su llegada a la jubilación en torno al año 2024, por lo que la presión sobre los sistemas de protección social continuará aumentando. El comisionado ahora creado tiene todas las cifras disponibles, incluidas las relativas a los gastos en pensiones y en los servicios sanitarios y sociales que se prevén se necesitarán. Expertos y estudios no han faltado.

También se han puesto encima de la mesa muchas medidas, sobre las que en determinados momentos se ha hablado pero luego han quedado olvidadas. Así, para aumentar la natalidad, economistas y sociólogos proponen incrementar las ayudas a la familia, algo que los partidos se aprestan a incorporar en su discurso pero que no terminan de poner en marcha. Esas ayudas, insisten, son la mejor inversión que se puede hacer para el futuro, tal y como han demostrado países nórdicos y Francia. En cuanto a la atención a los mayores, los expertos sanitarios piden desde ya un plan de prevención, con presupuesto suficiente para poder implementar un cambio social que conduzca a los adultos a ser responsables de su estado de salud. Es un proceso lento, señalan, pero necesario. Esa prevención incluye cambios de hábitos (llevar una vida saludable desde la infancia para alcanzar la edad madura en buenas condiciones) y, sobre todo, la lucha sin cuartel al sedentarismo.

En el ámbito sanitario se insiste en que la falta de actividad física está detrás de casi todos los males, desde el cáncer hasta la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. En España, un 23,6% de las personas con más de 64 años tiene obesidad, y otro 45%, sobrepeso, según la última Encuesta Europea de Salud (2014). Estos planes deben ponerse en marcha ya, inculcando al conjunto de la población que para envejecer bien no hay que esperar a ser viejo.

Propuestas no faltan, y modelos que analizar, tampoco, indican los expertos. Ahora sólo falta que los responsables políticos tomen las medidas para afrontar el futuro. Es hora de actuar.

Los mayores deben tomar sus propias decisiones

Los estereotipos negativos sobre el envejecimiento, como considerar a las personas mayores incapaces, dependientes, con dificultades para tomar decisiones…, les abocan, precisamente a comportarse en función de lo que se espera de ellas. Así lo indica Lucía Pardo, psicóloga y autora del blog Sumando canas, sumando experiencias , quien apuesta por empoderar a los mayores, es decir, asumir que pueden y deben tomar sus propias decisiones, llevar a cabo las acciones que consideren más oportunas e implicarse en lo que desean. El empoderamiento es una de las claves para un envejecimiento exitoso y saludable. Restarles poder es restarles capacidad y hacerles más dependientes, señala Pardo.

http://www.lavanguardia.com/vida/20170206/414037645389/demografia-espana-baja-natalidad.html

El cantante en activo más veterano del mundo amplía su récord con cada concierto que da, como el de este martes en Madrid.

Defiende su permanencia en los escenarios a los 92 años: «De los mayores es de quienes más se aprende».

Le saca dos años a Tony Bennett, que ya tenía números 1 antes de la llegada del rock ‘n’ roll, y otros tantos a Chuck Berry, que fue el que más o menos lo inventó. Charles Aznavour (1924) es el cantante en activo más longevo del mundo y, a sus 92 años, cada concierto que da supone un nuevo récord. El próximo hito será en Madrid este martes, dos años años después de su última visita y en el mismo escenario, el ahora llamado Wizink Center.

El autor de La Bohème y Venecia sin ti es un hombre enjuto y jovial que tampoco le da demasiada importancia a nada. Empezando por su longevidad. «No lloro por mi juventud perdida», afirma encogiéndose de hombros. «Prefiero reírme a añorar la juventud».

Por eso tampoco quiere ponerse una fecha de retirada. «No tengo un límite, así que ya veremos. Todo es posible. Si no puedo andar, me subo en un carrito de esos para movilidad reducida. Si no me acuerdo de la letra, me siento con una mesa y un cuaderno. No voy a ser el primero en ponerlo en práctica: Vinícius de Moraes lo hacía, y muy bien, además».

Tampoco quiere hablar de secretos ni de fórmulas para la longevidad. «Siempre estoy de buen humor. Acepto la vida tal y como sucede. Y vivo el día a día con facilidad, sin plantearme nada con el futuro. No me quejo de la edad que tengo y me entiendo bien con todas las generaciones», formula como si fuesen proverbios aprendidos de sus ancestros armenios.

Lo de convocar a públicos de diferentes edades es algo que lleva con especial orgullo.»Debería gustarle a todos los artistas y estos deberían ser capaces de lograrlo. Es un error monumental enfocarse sólo a un público de la misma edad que uno. De los ancianos es de quienes más se aprende. Por eso los jóvenes tienen que estar ahí: hay que aprender a dejar cosas de lado, pero no todo». Y también presume de pertenecer a una cultura que respeta a la gente mayor: «En Europa hay una línea que separa a los países que dejan de lado a los ancianos de los otros que los integran, los respetan y las jóvenes generaciones cuidan de ellos».

Cuando se le preguntan por los males del mundo, responde rápido. «Me inquieta la falta de humanidad que veo en la gente«, dice desplomando las cejas. «No tiene ningún sentido que todos estemos en el mismo planeta y la gente se mate por historias de dioses que, en el fondo, son el mismo. Antes la gente se peleaba por un trozo de tierra y ahora… por cualquier cosa». Él, francés de origen armenio con conexiones turcas, georgianas y rusas, lo tiene claro: «El problema es que se ignora a las otras culturas, aunque siempre se ha aprendido tantísimo de las culturas diferentes. Hay que felicitarse por estos contactos, no ignorarlos».

Él, que ha escrito sobre el genocidio armenio, el Holocausto y hasta los accidentes de tráfico -«también he escrito sobre muchas tonterías», puntualiza-, ¿podría mezclar los dos grandes temas de la Historia de la música, el romance y lo social? «No tengo el talento para ello. No se debe mezclar la política con el amor«, responde. Pero hay cosas que suceden, como el ascenso del Frente Nacional en Francia o la crisis de los refugiados, que le invitan a escribir. «Podrían inspirarme una canción. Sería una manera de poner el foco sobre algo importante para que no se olvide eso que es importante. Yo escribo sobre todos los temas y no tengo tabús», asiente. Aunque, claro, lo prioritario en su repertorio es el amor, aunque él no esté del todo de acuerdo: «Yo creo que sólo un 12% de mis canciones son de amor-amor. Aunque en un porcentaje elevadísimo de ellas el amor esté de algún u otro modo».

«Hay autores de canciones», explica, «que van siempre por el camino trillado. Ellos no son los que hacen que las cosas avancen. Y me da igual que se trate de rock o clásica. Porque sólo hay dos tipos de música: la buena y la mala».

Las mujeres mayores que permanecen muchas horas sentadas, y cuya actividad física diaria es menor de 40 minutos, tienen los telómeros más cortos que las que realizan ejercicio, lo que acelera su envejecimiento.
Las células de las mujeres ancianas que permanecen sentadas más de diez horas cada día, con una actividad física diaria moderada o vigorosa de menos de 40 minutos, son ocho años mayores biológicamente en comparación con las de mujeres menos sedentarias, según ha revelado una investigación realizada por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en San Diego (Estados Unidos), y que se ha publicado en American Journal of Epidemiology.
Los telómeros se reducen progresivamente a medida que las células envejecen, pero el estilo de vida y factores como el tabaquismo o la obesidad, pueden aumentar la velocidad a la que se acortan

Los investigadores observaron que los telómeros –estructuras situadas en los extremo de los cromosomas, que los protegen, y cuyo acortamiento se asocia con el envejecimiento– de las ancianas sedentarias eran más cortos. Aunque está comprobado que los telómeros se reducen progresivamente a medida que cumplimos años y las células envejecen, el estilo de vida y factores como el tabaquismo o la obesidad, pueden aumentar la velocidad a la que se acortan, lo que además se relaciona con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, y otras patologías como diabetes o cáncer.

En el estudio participaron alrededor de 1.500 mujeres, con edades comprendidas entre los 64 y los 95 años, que habían sido incluidas en otro ensayo nacional y longitudinal –denominado Iniciativa de Salud de la Mujer (WHI)–, que analizaba las causas que desencadenaban patologías crónicas en mujeres posmenopáusicas. Estas mujeres respondieron a cuestionarios y llevaron un acelerómetro en su cadera derecha siete días consecutivos, con el objetivo de registrar todos sus movimientos diarios.

La edad cronológica no coincide siempre con la edad biológica, tal y como explica Aladdin Shadyab, autor principal del trabajo, que añade que los resultados de la investigación mostraron que aquellas mujeres que permanecían más tiempo sentadas no presentaban una menor longitud de sus telómeros cuando compensaban esta conducta practicando ejercicio al menos durante 30 minutos cada día, por lo que la actividad física debe ser un hábito que forme parte de nuestra vida cotidiana a medida que envejecemos, e independientemente de lo mayores que seamos.

http://www.webconsultas.com/noticias/tercera-edad/no-hacer-ejercicio-acelera-el-envejecimiento-en-las-mujeres

0 1247

El mundo digital está muy presente en el día a día de la población en general, no sólo en los más jóvenes. A nivel mundial, los mayores de 60 años poco a poco van adaptándose a los cambios tecnológicos para no verse excluidos socialmente.

Principalmente, las nuevas tecnologías les brinda la facilidad de comunicarse con sus nietos, familiares y amigos de otro lugar mediante las redes sociales como WhatsApp, Facebook y Skype.

Pero no todo son redes sociales, también existen aplicaciones (apps) móviles que son útiles, sencillas y más asequibles dirigidas a personas de la tercera edad que les ayuda en diferentes aspectos  como la salud, el ejercicio físico y/o mental  y el entretenimiento.

A continuación, una lista de algunas de las herramientas útiles y fáciles de usar destinadas a los adultos mayores.

Medisafe (Gratis):  Esta app es una de las más fiables del mercado para controlar la gestión de tratamientos gracias a sus avisos a través de una llamada, email o sms. Además, para hacer más efectivo el control de la medicación, la herramienta avisa a los familiares mediante una notificación de alerta si el paciente no se toma o marca la medicina adecuada. Está disponible para dispositivos iOS y Android.

Fit Brains Trainer (Gratis). Disponible para Android e iOS, Incluye más de 360 sesiones de entrenamiento que ponen a prueba memoria, agilidad mental, percepción visual, capacidad de deducción y concentración. La app incluye algunas sesiones de entrenamiento gratuitas para empezar.

Pillboxie: ¿Se te olvida tomar tus medicamentos? Descárgate esta aplicación en tu celular y programa los días que debes tormar cada pastilla. Una alarma se activará incluso si el celular está apagado. Lo mejor es que no requiere conexión a Internet. Disponible para iOs. Encuéntrala en Android con el nombre Mi Pill.

Lumosity. Si quiere ejercitar su mente, esta herramienta es perfecta para estimular la memoria. Lumosity cuenta con más de 25 juegos cognitivos que se adaptan al desempeño de cada usuario. Descarga la app en iOs y Android.

VizWiz. ¿Eres corto de vista? Con esta aplicación no tendrán más problemas, ya que ayuda a leer letras pequeñas, como las direcciones de un mapa o los prospectos de los medicamentos. Solo se debe tomar una fotografía a un texto y ¡listo! Una voz alta responderá las preguntas que se tenga sobre la imagen. Se puede descargar la app en Android.

Uno & Friends: Éste es un clásico juego. Es rápido, sencillo y divertido para todos. El objetivo es deshacerse de todas las cartas, pero debes decir en voz alta “uno” cuando sólo te quede una carta. Descarga la app en Android.

Big Launcher. Esta aplicación es muy útil también para las personas mayores, pues les permite aumentar el tamaño del teclado y de los iconos del escritorio para que puedan manejar sus dispositivos móviles con mayor comodidad.

Words With Friends (Español). Es un juego de palabras para competir con amigos y familiares a quién tiene el mayor vocabulario. Es fácil de usar y agiliza la mente.

Dragon Dictation. Es de reconocimiento de voz, muy útil para quienes tienen baja visión. Pueden dictar lo que se quiere enviar y ver al instante el mensaje. Es cinco veces más rápido que escribir en el teclado.

http://www.lostiempos.com/tendencias/bienestar/20170119/apps-gente-mayor-herramientas-que-les-facilitan-vida

Una forma clásica de evaluar la felicidad es preguntar a las personas qué tan satisfechas están con su vida o cómo de felices se sienten con su vida en general. No obstante, esta técnica no está libre de sesgos, ya que, por ejemplo, tendemos a recordar mejor aquello que coincide con nuestro estado de ánimo actual.

Un grupo de investigadores del departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) se propuso evaluar otros aspectos de la felicidad, cuantificando la cantidad de tiempo que las personas pasan sintiéndose bien y mal a lo largo del día.

“De este modo logramos identificar que ambas medidas de bienestar están asociadas con la reducción de la mortalidad. Sin embargo, el trabajo nos permite argumentar que las emociones positivas que experimentamos a lo largo del día están más relacionadas con una mayor longevidad que la satisfacción general con nuestras vidas”, asegura Natalia Martín, autora principal del trabajo, a Sinc.

Tendencia más marcada en personas sin depresión

Los resultados, publicados en la revista Frontiers in Psychology, están basados en 4.753 entrevistas realizadas a personas de todas las comunidades autónomas de España. Estas, además de contestar a una pregunta general de satisfacción con la vida, completaron un cuestionario en el que debieron reconstruir las actividades realizadas a lo largo del día anterior y describir las emociones experimentadas durante su realización. Al cabo de tres años, los investigadores identificaron cuáles de estas personas habían fallecido.

Los investigadores también observaron que la relación entre sentir emociones positivas y reducir la probabilidad de morirse es aún más fuerte en personas que no padecen depresión.

“Estudios previos ya habían indicado que la presencia de depresión se relaciona con bajos niveles de emociones positivas y con una mayor mortalidad. Lo que sugiere nuestro trabajo es que, aunque las personas deprimidas experimenten emociones positivas en su día a día, esto no está asociado con la reducción de su probabilidad de morir, como sí ocurre en el resto de la población”, asegura Natalia Martín.

“Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de alentar a las personas a realizar algún tipo de ejercicio, o a participar en actividades sociales que les permitan aumentar las emociones positivas, y por ende, les ayude a vivir durante más tiempo”, concluye la investigadora.

http://salud.ideal.es/actualidad/2070-peque%C3%B1as-dosis-de-felicidad-diaria-favorecen-la-longevidad.html

0 1150

Hasta once socios de cinco países, incluyendo España, han participado en el desarrollo de “Alfred”, un mayordomo virtual especialmente concebido para fomentar la independencia e integración social de las personas mayores, en un proyecto cofinanciado por la Comisión Europea.

Este asistente personal podrá utilizarse en teléfonos inteligentes o tabletas con distintas aplicaciones, respaldadas por una infraestructura que alimenta y gestiona tanto la información del usuario como la exterior.

“Alfred” ha pasado “con resultados satisfactorios” su primer período de prueba durante los últimos meses en Alemania, Holanda y Francia, ha explicado a Efe Emilia García, responsable de proyectos de innovación de Wordline Iberia, una de las empresas que han trabajado en su creación desde que se puso en marcha en 2013.

Esta compañía española ha colaborado también en el desarrollo de un “market place” especializado, al estilo de las conocidas plataformas de Google Play o Apple Store, para albergar todas las aplicaciones móviles de este peculiar mayordomo.

 Al conectarse cada usuario, encontrará allí todas las aplicaciones creadas hasta el momento, clasificadas por nombre y categoría y preparadas para su descarga en el teléfono móvil.

El proyecto se basa en la satisfacción de cuatro puntos básicos: la interacción por voz para hacer preguntas o definir comandos con el asistente virtual, la inclusión social personalizada que sugiere actos sociales al usuario, los cuidados médicos particulares del mismo y la prevención de deficiencias físicas y cognitivas.

En la fase piloto de prueba, que comenzó el pasado mes de junio, participó una veintena de personas con una edad media de 77,6 años y pertenecientes a asociaciones de mayores.

García ha recordado que durante la formación para explicar cómo podían utilizar a “Alfred” se hizo evidente que “la brecha digital es todavía un reto” para las generaciones de mayores

Además, se registró una “diferencia importante” en los resultados de satisfacción, que fueron desde el 87,5% en Francia hasta el 58,3 % en Holanda, lo que podría deberse al idioma utilizado en cada caso ya que la empresa al cargo de la traducción de los comandos de voz ha reconocido que el francés “es un idioma que se maneja mejor” desde su herramienta de síntesis de dicción, por la forma de construcción de sus frases.

Entre las aplicaciones que más aceptación tuvieron durante la prueba figura una que permite programar alertas cuando la carga del dispositivo se reduce a un nivel determinado y además avisa oralmente de ello.

Otra de sus funciones más exitosas ha sido desarrollada por Worldline Iberia y posibilita hacer llamadas o mandar mensajes sin necesidad de teclear, ordenando al teléfono directamente por la voz.

García ha reconocido que la llegada a España de esta tecnología se retrasará porque, aunque está “bastante madura” en varios países europeos como los citados, “aquí todavía no hemos encontrado socios” y, de hecho, la adaptación de la herramienta de síntesis de voz aún no está adaptada al idioma español.

Un producto que todavía no está maduro

Esta situación se debe en parte a la forma de cuidar a las personas mayores porque “en España es una tarea que asume la propia familia, a diferencia de lo que ocurre en otros países como Holanda donde lo que existe es una serie de redes de apoyo en las que los asociados más jóvenes -a partir de los 60 años– se encargan del cuidado de los mayores”.

En estas redes, las personas que todavía disfrutan de “capacidades plenas” dan servicio de lavandería, cocina, limpieza y ayuda en general a los asociados de más de 70 años.

El paso siguiente en el desarrollo de “Alfred” será la creación de una “start up” o empresa emergente con los socios que han participado y continuar la búsqueda de financiación para desarrollar la idea.

“El producto no está todavía 100 % maduro”, ha reconocido García, “pero creo que vamos por muy buen camino”.

https://intereconomia.com/tecnologia/alfred-un-mayordomo-virtual-europeo-para-personas-mayores-20161128-1523/

0 1006

“Los adultos mayores que viven solos carecen, más que el resto, de las relaciones sociales necesarias para una buena vejez”, aseguran las conclusiones que arrojó el estudio del Barómetro de la Deuda Social con las personas mayores, de la UCA y la Fundación Navarro Viola.

El informe plantea que presentan un déficit elevado en sus capacidades sociales y en otros planos: carecen de muestras de afecto, de alguien que los aconseje sobre cómo resolver sus problemas personales o en las tareas domésticas, si llegan a necesitarlo.

Vivir en soledad potenciaría la insatisfacción y esto se reflejaría en tres indicadores: mayor tendencia a sentirse poco o nada feliz, mayor dificultad para tener proyectos personales y mayor propensión a sentirse solo.

“En el análisis de las condiciones de bienestar subjetivo de las personas mayores que viven solas se observan las siguientes situaciones: mayor frecuencia de la infelicidad, mayor frecuencia del déficit de proyectos personales y mayor sentimiento de soledad”

Sin bien muchas veces el hecho de vivir en soledad puede obedecer a deseos de autonomía, no siempre es resultado de una elección. Los efectos anímicos sobre el adulto mayor serán muy distintos según sea el caso.

Los expertos sostienen que si se encuentran en una buena posición económica, bien de salud y desean seguir viviendo en su casa, integrados al contexto social de siempre, seguramente disfrutarán de vivir solos, ya que podrán aprovechar el amplio grado de libertad, de independencia y de autonomía que, como se sostiene, suele agradar sobremanera.

En el otro caso, cuando diversas circunstancias hacen que la soledad residencial no sea una elección sino una obligación, la calidad de vida de los adultos mayores podría desmejorar notablemente.

Según datos del estudio de la UCA, el 17,9% de las personas mayores que viven solas se siente poco o nada feliz, y este sentimiento disminuye hasta el 13% entre quienes conviven.

El déficit de proyectos personales, que refiere la percepción subjetiva de incompetencia para proponerse metas y objetivos en procura del bienestar personal, es del 27% entre quienes viven solos y del 22,9% entre quienes viven acompañados.

Por otro lado, la percepción de soledad (sentir que no se tiene a nadie a quien acudir) alcanza al 21,8% de las personas mayores que viven solas y al 13,4% de las que conviven.

En estudios anteriores del Observatorio de la Deuda Social Argentina, se advierte que sentirse solo no es lo mismo que estar solo.

“La persona puede sentir soledad aunque esté rodeada de semejantes que le brinden afecto. Pues aun así, la persona se siente sola. No se trata de soledad social, sino de soledad emocional, de una experiencia subjetiva mucho más compleja, que tiene su origen en el modo en que el individuo percibe la calidad de sus relaciones”, explica la investigadora Solange Rodríguez Espíndola.

El informe también revela que la percepción subjetiva de no contar con otras personas cuando se necesita ayuda en tareas domésticas (para la preparación de la comida cuando no puede hacerlo o alguien que asista en casos de enfermedad) es mayor entre quienes viven solos: 67,3%, mientras que entre quienes viven acompañados alcanza al 28,6%.

En la misma dirección apunta otro dato: el 60,2% de las personas mayores que viven solas y el 32,8% que viven acompañadas sienten que no cuentan con alguien que los aconseje sobre cómo resolver sus problemas personales o los ayude a resolver determinada situación.

Por último, el 27,9% de los adultos mayores que viven solos ve poco o nada satisfechas sus necesidades de afecto y cariño, una proporción notoriamente más grande que la encontrada entre quienes viven acompañados (10,3%).

El 60,2% de las personas mayores que viven solas y el 32,8% que viven acompañadas sienten que no cuentan con alguien que los aconseje sobre cómo resolver sus problemas personales o los ayude a resolver determinada situación

“En el análisis de las condiciones de bienestar subjetivo de las personas mayores que viven solas se observan las siguientes situaciones: mayor frecuencia de la infelicidad, mayor frecuencia del déficit de proyectos personales y mayor sentimiento de soledad”, concluye el informe.

En este sentido, volver a enamorarse e iniciar una nueva convivencia puede significarles una mejora en la calidad de vida.

“Si una persona está sola y vuelve a formar pareja va a estar más feliz. Las personas mayores más felices viven con otra persona de una edad parecida. En general les hace muy bien”, afirma la gerontóloga Silvia Gascón.

Sin embargo, lamenta la especialista, muchas veces se tienen que enfrentar con prejuicios de que ya no es “momento” para enamorarse o que puede existir “interés” económico por alguna de las partes.

http://www.eldia.com/informacion-general/vivir-con-alguien-seria-emocionalmente-mas-saludable-para-los-adultos-mayores-182126

Redes sociales